9/7/07

BRRR..MALDITA NIEVE

Hoy amanecimos bajo cero. Me froté las manos no solamente para darme calor sino porque al ser un día feriado tenía la excusa de no salir de casa. Sólo atiné a asomarme al balcón cubierto hasta el techo por un antiguo cerramiento. Tuve la misma sensación que haber entrado a un frezeer, por lo tanto entré de inmediato y no asomé más ni siquiera mi colorada nariz. Al medio día, haciendo zaping por todos los canales de aire, y como en cadena nacional, pude advertir como en distintas zonas del Gran Buenos Aires y Capital Federal nevaba y chicos de tres añitos abrigados hasta los dientes, jugaban con los copos de nieve, hacían muñecos, cual ciudad de Bariloche en la puerta de sus casas de Lomas De Zamora o de Parque Rivadavia. No solamente eso: Los felices papis “Congelaban”las imágenes en cámaras caseras y se acercaban a cuanta cámara de TV. pudieran registrarlo. En algunos barrios se podían ver a fanáticos al grito unánime de “Argentina, Argentina”, a no confundir, la goleada de 4 a 0 a Perú ya era noticia vieja. ¡Festejaban la caída de la nieve!. Honestamente la última vez que estuve en la nieve fue de viaje de egresados a Bariloche y como rebeldía adolescente me negué sistemáticamente a llevar gorro de lana. Poco me duró el capricho. A penas bajé del micro sentí mi cabeza como una “Gran Bola de Hielo”, por suerte nunca falta una amiga generosa y cuando menos lo esperaba ya tenía calzado un hermoso gorrito blanco !Nieve!. Por supuesto que para la foto me lo sacaba, a los 17 años ya debía ser una persona con “Convicciones”. Volviendo a Buenos Aires y a este helado 9 de Julio, a la tardecita me dispuse a dormir una siestita de tres horas. Me levanté sólo porque el estómago me lo pedía y prendí la Tele y ¡Otra vez la nieve, paseando por todos los canales! ¡La nieve congeló al mismísimo día de La Independencia!. Demás está decir que cuando en algún canal de cable veo imágenes de cualquier parte del mundo cubierta de blanco lo paso porque me produce frío de sólo verlo en la pantalla. Como si esto fuera poco recibí una llamada telefónica que con gran entusiasmo me preguntaba si por mi barrio nevaba, al contestarle que “No, sólo cae lluvia”, no solamente no me creyó sino que me hizo dudar, entonces salí al balcón a helarme por segunda vez y encima yo tenía razón por aquí apenas si “caía agua nieve”. Volví de tan mal humor que pensé que tal vez yo era la “contrera” porque ya caía la noche y el tema seguía siendo el mismo en todos los canales y programas de actualidad y la gente ¡Entusiamada! Mientras escribo tengo los dedos congelados, y no veo la hora que este maldito frío se vaya de una vez y hasta el próximo invierno. Ah..ahora voy a recorrer con mi amigo el control remoto alguna imagen de una playa en el caribe, con las palmeras rozando el agua transparente, las arenas blancas y un grupo de gente moviéndose al ritmo de “Oye mi ritmo”. ¡Esa es una buena imagen y Caliente Chico!

2/7/07

CARAS Y CARETAS

Observo una vieja fotografía que descansa eternamente en un viejo álbum de fotos que yo misma alguna vez seleccioné. Carita más redonda, mirada ingenua, cabello natural, cintura diminuta, poco maquillaje, ropa sencilla. Pasaron algunos años, y el cambio interior corre a muchísima más velocidad que lo que transmite la imagen exterior, esto es en respuesta a aquellos que no me conocen bien y piensan que cambié poco y nada. Mucha agua, fuego, aire y tierra pasó por el subterráneo de mis arterias, aunque no se note, no es algo que me proponga y menos que disimule. Tal vez a modo de comparación me gusta analizar la foto de otras personas. Tomo como ejemplo una revista de tan solo un año de antigüedad y observo a una chica sexy, a quien le sobra un brazo para taparse lo que quiere insinuar y contando con orgullo sus hazañas sexuales y la colección de amantes de ambos sexos.
Dejo abierta esa vieja revista y pongo al lado el último número adonde aparece la misma chica pero esta vez de impecable blanco. No, no me refiero a un portaligas de encaje, estoy hablando de ¡Un Traje de novia tan armado como la fiesta de casamiento de la que es protagonista! Se la ve emocionada, con un rosario colgado que empieza en la muñeca y termina en una falda tan almidonada como el guardapolvo de su lejano primer grado. El cabello lacio y platinado con extensiones dejó lugar a unos bucles más oscuros e ingenuos, la delantera perfecta y solo tapada por un brazo ahora está escondida en un corset de canutillos tornasolados y para completar la inmaculada imagen no podía faltar el flamante marido con esa ¡Cara de Gil que no se puede creer, y si miramos detenidamente ahora ella también tiene una sonrisa ingenua, tan igual a la de su novio que hasta parecen hermanos. Y para completar la feliz imagen de la parejita la ex chica sexy, entre comillas asegura que: “Me gustaría tener por lo menos cinco hijos”. ¿Me pregunto se puede cambiar tanto en tan solo un año? ¿Cúal de las dos chicas es la real? ¿Quién de las dos miente? Tal vez le conviene estar casada ó el novio es un sexópata encubierto. En fin..las posibilidades son tantas que sólo ellos saben la verdad. Vuelvo a mirar mis viejas fotos y me miro al espejo. Sonrío y me siento orgullosa de mantener la misma esencia. Después de todo no tengo que convencer a nadie, aquella y ésta soy yo, al que le gusta bien y al que no..., a mí no me interesa.

19/6/07

LA PRESENCIA DE LA AUSENCIA

Cuando compartimos determinado espacio y tiempo con alguien, léase compañeros de trabajo, amigos, pareja, creemos que esas relaciones van a durar eternamente. Sabemos que no siempre es así. De la noche a la mañana nuestro compañero/a de trabajo con el que compartimos durante diez años, nueve horas diarias renuncia o lo despiden y Chau, nunca más sabemos de esa persona, porque por lo general es así: La vida de la gente corre en línea paralela a la nuestra y no se vuelven a cruzar nunca más. Sin embargo pienso que si la cantidad de tiempo que compartimos arroja un saldo negativo entonces a la semana de su ausencia los recuerdos se diluyen tan pronto de nuestra memoria que ya ni registramos a esa persona. Es más, no podemos creer que hayamos compartido tanto tiempo juntos y su ausencia se convierte en un verdadero alivio. Por el contrario están los otros, los que dejan “huella” no importa el tiempo que hayan estado con nosotros. Una nube de melancolía se adueña de una parte del cerebro y del corazón. Los momentos intensos se acrecientan y los densos parecen filtrarse para no empañarlos. El eco de una risa fresca y contagiosa, el andar de un lado a otro del lugar con paso firme y ágil, la ayuda siempre a tiempo y en el momento exacto, la palabra contenedora, la mano sanadora, las miradas cómplices son algunas de las cosas que no se olvidan jamás, que quedan grabadas para siempre en el disco rígido de nuestra memoria. He vivido las dos historias. Sentí paz cuando alguien desapareció de mi vida aunque la hayamos compartido como “un millón” de años y no puedo resignarme a no ver más aquellos a quien les tuve y les tengo afecto. Lamento que entre esas personas haya algunos que me desfraudaron, sin embargo algunos días trato de recordar los buenos momentos y otras veces, a modo de consuelo, prefiero saborear el gusto amargo de la última vez. Sinceramente no soporto las historias que no “cerraron”, entonces tengo la ilusión de “cruzarme” por la vida con esa persona y terminar con la incertidumbre de una vez y para siempre. Hoy en día por gracia o desgracia de Internet podemos tener presentes y “actualizados” a esas personas por medio de fotos, lástima que por lo general vienen acompañadas por “Un Combo” que no nos interesa compartir, que nos “Ensucian e Invaden nuestra Pantalla”. Antes, las historias terminaban en el mismo momento en que el sujeto en cuestión cerraba la puerta por última vez. Confieso que extraño un poco esa época. Porque sino ¿Cuál es el límite? ¿Debería seguir de manera virtual y a modo de reality la evolución o involución de la gente? Creo que no. Sería como vivir la vida de los otros -que ya no compartimos- casi a la par de la nuestra. En algún momento debemos dejarlos ir de una vez y para siempre. (Por si no quedó claro, me refería únicamente “Al Combo”, Je...)

13/6/07

UN AÑO MAS, UN AÑO MENOS.

Hay cosas en la vida que contra las que no podemos luchar: Detener la lluvia, oscurecer el sol y cumplir un año más de vida. No tengo nada contra la lluvia, menos contra la luz del sol, pero aunque resulte extraño desde que cumplí 18 añitos, cada 13 de junio me produce algo así como un escalofrío inexplicable. Agradezco con mi mejor sonrisa el clásico deseo de “Feliz cumple”, hasta me siento especial ese día, es cierto, no puedo negarlo. Pero de allí a hacer festejos multitudinarios.....olvídense. El último cumple masivo que recuerdo lo organizaron mis padres y creo que habría sido el número 11. Cuatro compañeritos de la primaria, quince primos, -entre ellos varones que usaron la cabeza de mi muñeco preferido como pelota de fútbol-, veinte tíos, un abuelo , algunos vecinos, mucha comida, mucha torta, muchos regalos.
Reconozco que cuando juego de invitada, acepto con todo gusto, canto, bailo, disfruto de una buena comida y más, de tal forma que hasta algunos me confunden diciendo que soy “Sociable”. Me cansé de explicar que no soy sociable simplemente NO SOY TIMIDA, que es diferente. De todas maneras agradezco el piropo. Es como anotar una virtud prestada a mi lista de cualidades. Tampoco me puedo quejar de mi apariencia, otra jugada a favor: mi genética. Sin embargo si me preguntan mi edad y observo mi interior a veces no sé que responder, ya que puedo sentirme de veinte o de cien de acuerdo al momento en que estoy viviendo ó como me levanté ese día. Algunos piensan que hay que estar agradecida a la vida por sentirse bien y eso es suficiente motivo para festejar un año más. Prefiero no dar respuestas obvias. Lo que veo habitualmente es que nadie repara que un año más de vida es un año menos en esta tierra, un año menos de neuronas- aunque las hagamos trabajar- , un poco menos de visión –salvo que nos sometamos a una operación-, y no quisiera entrar en otros detalles corporales porque la lista es interminable tanto para mujeres como para hombres y si queremos mantenernos bien ¡otro trabajo más PUff..y van..! Para finalizar y como dije al principio hay cosas que no se pueden cambiar por lo tanto ¡SOY INOCENTE Y NO TENGO A QUIEN CULPAR!. Ahh... y Feliz Cumple a todos los demás que nacieron un 13 de Junio no importa de que año. Cada uno a su manera que lo festeje - o no- como quiera.

24/5/07

¿Autoexigencia ó Autotortura?

Conozco personas que son tan exigentes consigo mismas que pretenden de los demás el mismo comportamiento, es más, hay un desprecio explícito por quienes no actúan de la misma forma. Pienso que hay distintas etapas en la vida como formas de autoexigirse. Si somos demasiado jóvenes tal vez sea bueno trazarse un objetivo y cumplirlo en un determinado plazo siempre y cuando nos haga felices. A medida que pasan los años debemos cumplir con más obligaciones y en ellas incluyo las “insatisfacciones”. A veces no alcanzan las veinticuatro horas del día en hacer todo lo que quisiéramos así que mejor no saquemos porcentajes. Ya sabemos quien gana . Grave error es convertir lo que nos gusta en una obligación, para dar un ejemplo: Si queremos aprender algún idioma y sabemos que somos de madera, vamos a un lugar donde hay gente de distintas edades, un profesor que entra y sale hablando únicamente en el idioma en cuestión, salimos aturdidos, no entendimos nada, no pudimos anotar nada y encima nos sentimos unos inútiles que no servimos para nada..Nada más lejos de la realidad. En lo que nos equivocamos seguramente es en la elección del lugar. Hay un momento en la vida en que podemos elegir a nuestra medida. Si nos cuesta aprender un idioma nada mejor que conseguir un profesor particular de acuerdo a nuestros horarios y nuestro bolsillo, solo hay que buscarlos, son como las brujas, parecen que no existe pero que los hay....hay que moverse. Hace muchos años atrás fui víctima de una estafa en un lugar donde supuestamente enseñaban computación. Éramos tres personas para una sola computadora, una “pendex profesora” que repartía una hoja fotocopiada mil veces donde supuestamente había “ejercicios” que debíamos practicar. El único tipo que entendía algo de computación se sentaba frente a la pantalla, la otra chica y yo a ambos lados de nuestro Rey León, a quién nosotras no podíamos dejar de mirar de reojo. Demás está decir que nunca rozamos ni siquiera una tecla y de vez en cuando advertíamos que había un monitor. Cabe destacar que nuestro “galancete en cuestión” se adueño con un cariño muy especial al “mouse”, diría, con tal posesión que no lo soltaba ni a jirones. Doble estafa. Con el tiempo, a veces a los golpes y otras veces a las caricias, sigo aprendiendo y sorprendiéndome hasta donde puedo llegar navegando sin levantarme de una silla. Aunque más de una vez me sacó de mis casillas y llamé a mi impresora por su verdadero nombre “ H.P”.
Otro ejemplo son los Gimnasios. ¿Por qué será que la mayoría de la gente tiene cara de estar chupando un limón? Bueno, es muy sencillo, si no soportamos semejante gesto podemos adquirir un video o grabar algún programa de cable y con la peor ropa que tengamos en casa, pero felices, podremos hacer nuestros ejercicios sin que nadie nos moleste. ¡Así que basta de exigirse y molestar a los demás con el sermón de los “objetivos cumplidos” que lo único que se logra es ganar estrés . ¿Para qué? ¿Para lograr el aplauso de los demás? ¿Y nosotros qué? Lo más sano a la hora de poder elegir es hacer lo que se nos antoja y cuando se nos antoja. Si alguien quiere exigirse de forma obsesiva que lo haga, lástima que nunca va a lograr el verdadero objetivo: Disfrutar de lo que tiene.

15/5/07

NO ABRAS TU CASA SI NO TOCAN EL TIMBRE

Algunas personas, tal vez por costumbre, nos sorprenden contándonos a modo de reality verbal cada paso de su vida y la de su familia, léase hijos, marido, animales domésticos etc. La lista puede ser más larga que fila en el Anses para la opción jubilatoria. El monólogo puede empezar con un “Mi nena vomitó toda la noche” y con lujo de detalle describen el contenido de tal asquerosidad. Es decir antes de convertirse en vómito era una milanesa acompañada por salsa barbacoa , mayonesa , papas fritas, chizitos y maní japonés. En fin…..A veces ni siquiera le preguntamos a esa persona el motivo de su cansancio, por lo menos así se justificaría la respuesta. Y uno los escucha, los escucha sin poder meter un miserable bocadillo como opinión o comentario. De todas maneras estas personas pertenecen a una categoría light . Existen otros más densos aún y son aquellos a los que uno debería cobrarles por cada lágrima derramada y por nuestro minuto de tiempo perdido. A modo de ejemplo, podemos preguntarle a alguien como está su mamá –ya que la última vez que lo vimos nos dijo que se iba a operar de cataratas- Esperamos una respuesta tan corta como la pregunta, sin embargo a veces no tenemos tanta suerte y la persona se despacha contándonos el desarrollo, nudo y desenlace de la operación. El tema no es el final de la historia sino el nudo, en donde incorpora todo el elenco que participó en la operación y las historias paralelas o sea la vida sentimental del cirujano, de la enfermera, del anestesista y de la señora que limpió el quirófano. En el desenlace participará el chofer de la ambulancia, el doctor que se demoró hasta el medio día en dar el alta médica, la madre recuperada pero fastidiosa , la señora que cuida a la madre y por supuesto el estado calamitoso en que quedó nuestro triste confidente. ¡Y nosotros lo único que queríamos era saber como estaba esa pobre señora, nada más! ¡Y que lo sepan , sólo preguntamos por compromiso! Resumiendo, a veces no queremos enterarnos de todos los detalles , entonces me pregunto ¿Llegará el día en que nos comuniquemos por telepatía? ¿O habrá que empezar a poner en práctica la antipatía? Después de todo no podemos pretender que nos quiera todo el mundo…Bah…eso los dejo para los diplomáticos…por suerte no es mi caso.

6/5/07

YOGA, ME CANSASTE



La última vez que asistí a una clase de yoga fue hace dos años. Años - aunque con intervalos- sometiéndome a esas raras posiciones que nos imponen los profesores, y encima soportar a los que nunca hicieron yoga que me digan “Ah..por lo menos es algo tranquilo” ¿Tranquilo? Me gustaría preguntarles ¿Ustedes aguantarían diez minutos haciendo el “Cuatro” y con los brazos en Cruz, mirando a un punto fijo para que no se nos caiga el orgullo? ¿Cuánto aguantarían sentados sobre sus empeines sin terminar totalmente acalambrados cuando deshacen la posición aunque les pongan un almohadoncito en la parte trasera? “Respiren siempre por la nariz, nunca por la boca” nos advierten los maestros, claro que algunas veces se olvidan y están los “Resfriados eternos” que soplan tan fuerte por la boca que nos desconcentran tanto que se nos confunde nuestra respiración con la de la vieja secretaria que duerme plácidamente en la recepción. Ni hablar de los espantosos sahumerios con olor a todos los humos conocidos y desconocidos que puede haber. Por suerte en algunos lugares preguntan si a alguien le molestan antes de prenderlos, ¿A qué no saben cúal es la única mano levantada y el centro de todas las miradas? Luego de una serie de elongaciones, aleteo de piernas –que por razones obvias las únicas que podemos hacerlo bien somos las mujeres-viene el famoso relax. ¡Por favor en invierno lleven frazadas! No solo se van a congelar sino que corren el riesgo de quedarse dormidos y encima de roncar o en el peor de los casos tener a un compañero roncador. Luego vendrá –si no nos quedamos dormidos- el “Sermón de la Burbuja” Nos hacen creer que nada nos perturba, que nada molesta, todo repetido cien veces - a modo de lavado de cerebro- que todo lo malo está en nuestra mente y podemos cambiarlo con sólo respirar profundamente. Todo muy lindo pero alguna que otra vez al salir de allí me “sorprendió” un cambio de recorrido de colectivos debido alguna marcha que nunca supe “Por qué protestaban” Lo único concreto es que yo tenía dos posibilidades: Tomar un taxi y descargarme con el pobre tipo que conducía o adivinar el improvisado recorrido del colectivo que me dejaba a tres cuadras de casa siendo como las nueve y pico de la noche. Finalmente llegaba furiosa, muerta de hambre y haciendo desaparecer a la “Gran Burbuja” que nunca existió. ¡Viva la bicicleta fija que si bien no avanzo a ningún lugar por lo menos puedo ver televisión, oler los aromas que yo elijo, pensar en mi próximo artículo para este Blog y sentir los latidos de mi corazón!